viernes, 9 de enero de 2009

Almas de que me abrazes, le pedí que me quisiera. Pero no era una cualqiera, era una puta con clase. Por cabeza no pedía, mas ni menos de lo que cobraba, pude lograr lo que nunca, otro le pudo lograr, demostrarle la verdad, que había tanta pasión junta dentro de mi corazón, ahí en su cama desparramado, en media hora de infierno. Toque el cielo con las manos, se notaba en el colchón, más sudor que en cualquier otro, y con caricias intentaba sanar su corazón roto, porque hace falta mucho más que dinero o propina de segunda para tapar en el alma ése agujero que de amargura se indunda ..Y ahora nuestra preciosa dama ya no labura de cama, quiere ganar de otra forma, la vida. La que le espera Afrodita y yo sigo llamandola, pero ella no viene a dormir, si no hay mal que por bien no venga.. ¿ Qué bien te trajo hasta mí ?